El desguace de la ciencia: El INTA Catamarca pierde el 10% de su personal por el ahogo presupuestario de Milei

Desde el gremio APINTA denuncian una estrategia oficial para paralizar el organismo científico.
El plan de achicamiento estatal que comanda el gobierno de Javier Milei sumó un nuevo y alarmante capítulo en el Noroeste argentino. En Catamarca, la planta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sufrió una drástica reducción del 10% tras la desvinculación de 12 trabajadores que optaron por el régimen de retiros voluntarios. Esta sangría local se inscribe en un proceso de asfixia inducida a nivel nacional, diseñado para minar la capacidad operativa del principal bastión del desarrollo científico aplicado al campo.
Desde la Asociación del Personal del INTA (APINTA), su secretaria general, Priscila Antolini, reveló que ya son 908 los agentes que abandonaron la institución en todo el país. La dirigente describió un panorama desolador puertas adentro: sueldos desactualizados desde 2024, dependencias en estado de abandono, flota de vehículos rota y una alarmante falta de insumos básicos. La parálisis presupuestaria terminó por acorralar a técnicos de vasta trayectoria, quienes ante la imposibilidad de realizar tareas de campo y el maltrato salarial, se vieron empujados a dejar sus puestos, interrumpiendo años de transferencia de conocimiento clave.
