Industricidio libertario: El modelo de Milei hunde a la metalurgia en un abismo histórico
El desmantelamiento del entramado productivo nacional no se detiene. Con una capacidad instalada que apenas roza el 44%, la gestión de La Libertad Avanza consolida un escenario de "fábricas ociosas" mientras prioriza la apertura de importaciones y el ahogo del mercado interno
La política de ajuste ortodoxo que ejecuta el Ejecutivo Nacional ha encontrado en la industria metalúrgica a su víctima más visible. Según el último relevamiento de ADIMRA, el sector sufrió una estrepitosa caída del 4,2% interanual en noviembre, acumulando un retroceso que ya sitúa a la actividad en uno de los niveles más bajos de toda la serie histórica. Lejos de la prometida recuperación en «V», los datos oficiales de utilización de maquinaria (apenas un 44,4%) reflejan un país que ha decidido apagar sus máquinas. Elio Del Re, titular de la entidad, fue tajante al advertir que no existen señales de alivio en el corto plazo, denunciando un combo letal de recesión interna y competencia externa desleal.
Este escenario de «tierra arrasada» productiva se traduce en una vulnerabilidad sistémica. Desde el inicio de la era Milei, la Argentina ha perdido más de 20.000 empresas y casi 281.000 puestos de trabajo formales. El informe de ADIMRA destaca que la provincia de Buenos Aires y Córdoba —motores históricos de la industria— encabezan el derrumbe con bajas del 5,6%. Mientras el Gobierno celebra el equilibrio fiscal en Excel, el corazón del valor agregado argentino se desintegra, dejando al sector automotriz y de la construcción con caídas superiores al 6%, víctimas de un modelo que ve en la industria un costo y no un activo estratégico.
