Desorientación en Economía: El Tesoro lanza una «canasta desesperada» de bonos para evitar el default técnico
Ante el vencimiento inminente de 10 billones de pesos, la Secretaría de Finanzas ofreció una variedad caótica de títulos que trasluce la pérdida de brújula del equipo económico. Para cubrir el rojo en el Banco Central, el Gobierno vacía las cuentas del Banco Nación, disparando las tasas y asfixiando el crédito privado en un intento ciego por planchar el dólar
La administración de Javier Milei atraviesa una semana de máxima tensión financiera que deja al descubierto la precariedad de su esquema monetario. Con apenas 3,14 billones de pesos en su cuenta del BCRA (el nivel más bajo en dos años), el Tesoro se ve obligado a convalidar tasas de interés que ya rozan el 190% anual para retener a los inversores. La oferta de una «góndola» de bonos que mezcla tasa fija, CER, dólar oficial y variables no es una señal de solidez, sino la prueba de que el Ministerio de Economía no logra anticipar el comportamiento de un mercado que empieza a desconfiar de la sostenibilidad del ajuste.
Esta desesperación por captar pesos responde a una maniobra peligrosa: el retiro sistemático de depósitos de los bancos comerciales, con el Banco Nación a la cabeza, para intentar maquillar la falta de liquidez del Estado. Al drenar el sistema financiero para cubrir sus propios baches, el Gobierno está retirando el combustible de la economía real. La «meta» de utilizar el dólar como ancla antiinflacionaria está costando una parálisis financiera que el propio Domingo Cavallo ha tildado de contraproducente, advirtiendo que el elevado costo financiero termina siendo, paradójicamente, un motor inflacionario.
