La economía perdió impulso: el PBI cayó 0,6% y la desocupación subió al 7,9%

La economía argentina dejó de crecer. El INDEC informó que el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre frente al primero, después de haber subido en los tres meses previos. El dato apareció en plena discusión del Presupuesto 2027 y complica la defensa oficial de sus proyecciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a responder con la comparación interanual, que todavía muestra una economía en expansión. Pero el número trimestral, el que marca hacia dónde va la actividad, quedó en rojo.
El detalle muestra dónde se pinchó el motor: el consumo privado se retrajo y la inversión volvió a caer, dos variables que reaccionan rápido a la incertidumbre y al costo del financiamiento. Y una postergación de proyectos no solo golpea la actividad del momento: también compromete la capacidad de producir a futuro.
La señal más dura apunta al futuro. El Índice Líder de la Universidad Torcuato Di Tella llevó al 82% la probabilidad de que la economía entre en recesión en los próximos seis meses.
El enfriamiento también se siente en el trabajo. La desocupación subió al 7,9% y la informalidad alcanzó el 45%, según el INDEC.
Para el CEPA, cumplir con la meta oficial de crecimiento exigiría un ritmo muy superior al de los últimos meses. El propio Gobierno ya revisó sus previsiones hacia abajo: el proyecto de Presupuesto 2027 recorta las metas que había planteado un año atrás.
La distancia entre lo prometido y lo que ocurre empieza a ordenar el debate económico: la actividad se enfría justo cuando el oficialismo necesita mostrarla en crecimiento.
