El techo de Milei: una nueva encuesta muestra que no puede ganar en primera vuelta y que Kicillof le pisa los talones

El número recorre las redacciones y los despachos oficiales con la velocidad de un dato que incomoda. Una nueva encuesta nacional, la última de la consultora RDT, volvió a medir la intención de voto para las elecciones presidenciales de 2027 y el resultado es tan contundente como inquietante para el oficialismo: Javier Milei no alcanza a ganar en primera vuelta y en un eventual balotaje la diferencia con Axel Kicillof es de apenas tres puntos y medio.
El sondeo confirma lo que otras mediciones ya venían anticipando. La polarización extrema que cultiva el gobierno —esa estrategia de grieta permanente que el Presidente replica en cada acto, en cada tuit, en cada cadena nacional— le endurece el piso pero al mismo tiempo le comprime el techo. Milei no crece. Su núcleo duro de votantes lo sostiene, pero la mayoría social que rechaza el ajuste feroz, la recesión deliberada y el desguace del Estado no se mueve hacia él.
Los números son elocuentes. En el escenario de primera vuelta, el Presidente araña los 40 puntos —un 39,8%—, lejos del umbral que necesitaría para evitar la segunda vuelta. Kicillof, en cambio, avanza como el candidato que ordena al peronismo y trepa al 24 por ciento. Pero el dato más explosivo aparece en el balotaje: Milei 39,8%, Kicillof 36,3%. Una diferencia mínima, casi un empate técnico, que además se reduce cuando se descuenta el voto en blanco.
La lectura política es inevitable: el oficialismo depende de manera excluyente del balotaje para retener el poder, y aun en ese escenario no tiene garantizada la victoria. La oposición, fragmentada durante estos años de motosierra, empieza a encontrar un ordenamiento. El horizonte del 2027 ya no es un paseo triunfal para el mileísmo sino una contienda real, reñida, donde cada punto se va a disputar en las calles y en las urnas.
