El riesgo de la deuda navideña: La suba del 27% en la canasta expone la trampa del financiamiento
La inflación "contenida" no se traduce en alivio: el masivo uso de tarjetas de crédito por parte del 61% de los consumidores encubre la crisis de liquidez y genera un stock de deuda insostenible.
El escenario de las compras de fin de año en 2025 revela una peligrosa crisis de liquidez y poder adquisitivo que el Gobierno no está logrando controlar. Aunque la inflación de la Canasta Navideña (27% interanual) se ubicó ligeramente por debajo del índice general (31,3%), el resultado no es un alivio, sino una trampa de endeudamiento para el consumidor. La consultora Focus Market advierte que seis de cada diez argentinos recurrirán a la tarjeta de crédito para financiar las compras festivas, un síntoma de que los ingresos no alcanzan y el consumo solo se sostiene mediante la inyección de deuda cara.
Este comportamiento no es una elección, sino una obligación impuesta por el deterioro económico. Mientras que el informe muestra un consumidor supuestamente más «racional» que prioriza descuentos (74%), la verdad es que la falta de efectivo obliga a financiar, trasladando el costo de la canasta —que subió de $75.013 a $95.401 en un año— a tasas de interés elevadas para 2026. La alta dependencia del crédito genera un stock de pasivos privados insostenible, con productos clave como el pan dulce (+44%) y la torta española (+47%) liderando las subas. El Gobierno celebra una inflación desacelerada, pero ignora que las familias solo pueden comprar endeudándose.
