La crisis de credibilidad: El BCRA se desangra en reservas y vuelve a financiar al tesoro con emisión encubierta
La falta de dólares agrava la situación financiera: el Gobierno incumplió la meta de acumulación de reservas por $12.000 millones de dólares y violó el acuerdo monetario, generando un clima de desconfianza que impulsa al mercado a dolarizarse en enero.
El equilibrio macroeconómico defendido por el Gobierno pende de un hilo, ya que la próxima revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) develará el incumplimiento flagrante de las metas de acumulación de reservas y de restricción a la asistencia monetaria al Tesoro. La situación es de extrema gravedad, ya que, lejos de las cifras acordadas, el Banco Central (BCRA) no solo no logró comprar los 9.500 millones de dólares comprometidos, sino que incluso su posición neta se ha desplomado, obligando a un pedido de waiver (perdón) en la revisión prevista para la segunda mitad de enero. Este doble default técnico expone la total opacidad en el manejo de las reservas, ejemplificada por la activación del swap con Estados Unidos sin información oficial, estimada en 2.510 millones de dólares.
El segundo incumplimiento, no menos preocupante, se centra en la emisión monetaria fraudulenta. En un intento por esquivar el control del FMI, el BCRA asistió al Tesoro con 11 billones de pesos en abril, manteniéndolos «congelados» en una cuenta para simular el cumplimiento en la revisión de junio. Sin embargo, en un movimiento posterior y engañoso, el Gobierno monetizó un monto estimado de 7.5 billones de pesos, utilizándolos para tapar el agujero de la caída de la recaudación y la baja renovación de deuda, en lugar de para su supuesto destino de cancelación de pasivos. Este doble fracaso pone al Tesoro en una posición de debilidad insostenible de cara al pago de 4.000 millones de dólares en enero, sin dólares suficientes y con la necesidad de renovar 13,5 billones de pesos en deuda.
